A la señora Adriana, la conocí hace algo mas de cuatro años, ella es la señora de don Nano, en aquella epoca tenian un restoran clandestino que tenia un particular exito por dos razones fundamentalemente. La primera, era la calidad de las comidas que ellos preparaban, extra, muy buenas; y la segunda, la cercanía de su local con los hoy difuntos tribunales de menores de la ciudad de Temuco, asi que estaba asegurada la concurrencia diaria de la gran mayoria de los funcionarios e incluso magistrados.
El asunto es que hace dos años, a la señora Adrina la operaron. Todo un exito la operacion, varios dias hospitalizada, una recuperación satisfactoria, todos contentos. El negocio dejo de ser clandestino y se transformo en un modesto local de comida al paso. A principio de año la protagonista de esta historia, una mañana se sintio mal , luego peor, al medico, examenes, más examenes, otros examenes. Los primeros dias me encuentro con don Nano me comenta que aún no saben que es lo que pasa. Me pierdo por alrrededor de una semana, y cuando los visito de nuevo la mirada de él ya no era la misma. En casi cinco años uno aprende a conocer de cierta manera a las personas y sobre todo cuando son mas expresivas. Me ofrece un cafe, y yo que ya habia tomado bastante ese dia, lo acepto, conciente de que algo queria conversar conmigo, suponiendo que alomejor era una de aquellas tipicas consultas relativas a un tema jurídico que uno debe absolver. Pero esta vez no era asi, y lo primero que hago obviamente es preguntar por la salud de la patrona: " y don Nano, ¿como anda el sistema?. Los dos se caraterizan por ser personas alegres, cariñosas, son muy humildes pero siempre han tendido la mano a quien lo necesita y nunca se les ha borrado la sonrisa de la cara, pero aquel dia don Nano era otro. Mal, me contesta, ta mala, mala mala la guea. Le dieron dos meses de vida, cancer, metastasis.
Esta conversación, fue a principios de Marzo. Han pasado cuatro meses y ayer la vi. Me sentí como una hormiga ante una inundación, pisoteado en mi arrogancia y mi prepotencia por una mujer de 70 años en silla de ruedas, que pesa 30 kilos, pero que esta aferrada a la vida con todo lo que le queda, y en vez de escucharme a mi, se puso a preguntarme como me he portado, como esta mi madre, irradiaba una fuerza que nunca antes la habia sentido, es algo que me cuesta asimilar aún, mas sabiendo que en cualquier momento se marchara, y ya no tendremos su sonrisa con nosotros.
El 25 de juilio de 1976 muere mi abuelo Alejandro, cancer al Pulmón.
El 13 de febrero de 1986 muere mi abuelo Felix, cancer a la Prostata.
El 29 de abril de 1994 muere mi abuelita Berta, cancer a las mamas, Tumor cerebral.
En abril de 2002, mi abuelita Ulda fue operada de urgencia, le sacaron un tumor en el pancreas, biopsia: Cancer. Hoy tiene 82 y meses.